El Síndrome del niño emperador recibe el nombre de Trastorno de oposición desafiante (TOD) y para conseguir sus propósitos, gritan, amenazan y agreden física y psicológicamente a sus padres.
Los cambios en el entorno sociocultural y laboral de las últimas décadas han ido preparando el terreno para el surgimiento de algunas conductas disfuncionales en los niños.
Uno de los conjuntos de actitudes y conductas que más preocupan a los padres es la del hijo que se vuelve el amo indiscutible de la familia, sometiendo a los demás integrantes a sus exigencias y caprichos.
Según los expertos, los niños primero tratan de imponerse y desafiar a sus padres y más adelante lo harán con cualquier persona de su entorno. Este síndrome se caracteriza por el sentimiento de autoridad que tiene un niño sobre los demás.
A pesar de que algunas investigaciones han tratado de dilucidar las causas genéticas de este síndrome, lo cierto es que existe un gran consenso entre la comunidad científica acerca de que el Síndrome del Emperador tiene causas de origen psicosocial. De este modo, se señala la decisiva influencia del cambio en el modelo laboral y social, factor que repercute en la cantidad y calidad del tiempo que los padres pueden dedicar a sus hijos.
Los niños emperadores son fácilmente distinguibles: suelen mostrar rasgos de personalidad propios del egocentrismo y tienen una escasa tolerancia a la frustración: no conciben que sus exigencias no sean cumplidas. Estos rasgos no pasan desapercibidos en el entorno familiar, y mucho menos en el escolar, donde sus exigencias pueden ser menos satisfechas.
En definitivas, educar no es fácil, los padres deben ejercen su autoridad con cariño y constancia. El problema llega si no hay reacción por parte de los progenitores, que, en su afán de buscar una explicación, excusan todo lo que su hijo hace; “el niño tiene mucho carácter”, “lo que hace es normal a su edad” y no se atreven a imponer la más mínima disciplina.
El problema se va agrandando hasta que la familia tiene la sensación de que se le ha ido de las manos. ¿Qué hacer entonces? No se trata de volver a las prácticas de antaño, sino de actuar con sentido común, sin exasperarse y sin violencia. Si usted tiene un niño con estas características lo mejor es consultar con un especialista.
Descargo de responsabilidad médica La información publicada en este artículo tiene fines exclusivamente informativos y…
Las deudas forman parte de la vida de muchas personas, pero cuando no se administran…
La vida está llena de imprevistos. Una reparación inesperada, una emergencia médica, la pérdida de…
La estabilidad financiera no suele ser el resultado de un golpe de suerte, sino de…
Administrar correctamente el dinero no depende únicamente de cuánto ganas, sino de las decisiones que…
¿Y si el verdadero éxito empieza en tu casa? Descubre por qué muchas personas fracasan…