Si un amigo lo agota cuando le cuenta una película, si su compañero de trabajo se queja todo el día, si vive con alguien que necesita decirle absolutamente todo lo que hizo, está rodeado de personas que consumen su energía, como quien toma tres litros de jugo un día de calor. Acá, una guía para reconocerlos a ellos o al propio vampiro interior.

