Este gesto sencillo puede mejorar nuestra calidad de vida: sube la autocompasión, baja la presión arterial y nos da una sensación de paz. Practíquese sin moderación.
Este gesto sencillo puede mejorar nuestra calidad de vida: sube la autocompasión, baja la presión arterial y nos da una sensación de paz. Practíquese sin moderación.