De acuerdo con las creencias taoístas, las almas antiguas son aquellas que han recorrido un largo camino en su viaje de reencarnación y que se encuentran en la etapa final de ese camino. Estas almas se caracterizan por su madurez espiritual, su profunda sensibilidad y su deseo de soledad y reflexión para continuar su evolución espiritual.

