¿A cuántos nos hará falta en esta fecha importante una pareja, un padre, una madre, un hermano, un hijo, un abuelo, un esposo, entre tantos familiares que se nos han adelantado? No será fácil sentarnos a la mesa y ver el lugar vacío de quien pudo haberlo ocupado.
duelo
SÉ QUE ME EXTRAÑAS
¿Quién no ha sufrido alguna pérdida de un ser querido y darte cuenta que esa persona no estará más? Ya no podrás escribirle para contarle algo, tampoco compartirán más cenas, paseos por la ciudad o charlas interminables. Ya no estará cuando intentes llamarlo y ya no te dará esos consejos que tanto bien te hacían.
EL DOLOR QUE NO TIENE NOMBRE
Hay penas que nos marcan y nos dejan sin aliento, pérdidas para las que no hay palabras. Puedes ser huérfano o viudo, pero la muerte de un hijo te hará comprender que nada de lo que puedas decir podrá describir realmente lo que sientes, convirtiéndose en un dolor que no tiene nombre.
CUANDO PERDEMOS A NUESTRA MADRE, PERDEMOS UNA PARTE DE NUESTRA ALMA
No es fácil decir un adiós definitivo a las personas que hemos amado, con las que hemos compartido momentos importantes de nuestra vida.
NO QUIERO SER FUERTE, QUIERO LLORAR.
Cuando una persona esta pasando por un duelo a menudo la gente se le acerca y le dice: «ánimo», «tienes que ser fuerte». Muchas veces uno mismo se reprime de sus emociones y se repite: «tengo que ser fuerte».
EL DÍA EN QUE MI MADRE MURIÓ
El día que mi madre murió escribí en mi diario, «una grave desgracia a mi vida ha llegado». Sufrí durante más de un año después del fallecimiento de mi madre.
CUANDO ALGUIEN MUERE, SIGUE CERCA DE TI
Cuando alguien muere, no se va solo. Se lleva parte de tu alma para confeccionar sus alas, de esta manera logra volar junto a ti. Cuando alguien muere, no se va solo. Se lleva tu voz y escucha con atención, de esta manera logra guiarse en el camino.
CUANDO ALGUIEN MUERE, SIGUE CERCA DE TI
Perder a un ser querido es una de las experiencias más dolorosas y deprimentes que existen en el mundo, para cualquier persona. El dolor que sientes es enorme, el vacío que te deja esa persona no puede regenerarse y la extrañas de manera tal que quieres volverlo a tener cerca. Sin embargo, esto no sucede, al menos como lo esperamos.
EL DUELO: DATE PERMISO PARA LLORARLO
El duelo para ser sanado tiene que ser llorado. Es a través de las lágrimas como nuestro corazón destila su tristeza, su pena, su vacío, su impotencia, su rabia, su soledad, su “y ahora qué hago yo”. Si no lloras todas esas emociones que te hierven dentro acabarás abrasada por ellas.
LAS PERSONAS QUE HEMOS PERDIDO NOS ACOMPAÑAN DE MUCHAS FORMAS
Afrontar la muerte de un ser querido es como navegar durante un tiempo en un océano de enormes glaciares solitarios. Poco a poco vamos despertándonos, amaneciendo de nuevo a la vida y a la tibieza de su rumor para percibir que ellos están ahí, que nos acompañan de infinitas maneras mientras duermen en mitad de nuestro corazón.










