Muchas veces nos encontramos con situaciones dramáticas de pobreza y parece que no nos afecta; todo continúa como si eso fuera normal. El mundo no anda mal por la maldad de los malos, sino por la apatía de los buenos.
Muchas veces nos encontramos con situaciones dramáticas de pobreza y parece que no nos afecta; todo continúa como si eso fuera normal. El mundo no anda mal por la maldad de los malos, sino por la apatía de los buenos.