Se dice que el cuerpo es la casa del alma de ahí para alcanzar el codiciado equilibrio espiritual necesitemos habitar una casa (cuerpo) sana, bonita, agradable y bien conservada.
Se dice que el cuerpo es la casa del alma de ahí para alcanzar el codiciado equilibrio espiritual necesitemos habitar una casa (cuerpo) sana, bonita, agradable y bien conservada.